Quien planta un olivo deja una riqueza para sus descendientes.
CLASIFICACIÓN DEL OLIVO
El olivo
denominado botánicamente olea europea, pertenece a la familia de las oleáceas y
se conocen numerosas variedades.
El olivo es un
árbol forestal, ornamental y frutal. Forestal, por la excelente calidad de su
madera, su rusticidad y su resistencia a las condiciones ambientales adversas y
su extraordinaria adaptabilidad a la diversidad de suelos y de exposiciones.
Como ornamental es uno de los árboles más hermosos
y frondosos, que acepta todas las formas y utilizaciones que se le quieran
dar. Y frutal, por la producción de sus exquisitas aceitunas y su insuperable
aceite.
El fruto del olivo se aprovecha en dos formas: en la de aceitunas verdes y
maduras y en la de aceite.
Según el doctor M. E. Beltrán, Profesor de Industrias Agrícolas de Argel,
los valores nutritivos de la aceituna son: energético, calorífico, medicinal e
industrial. Energético, superior al de las frutas y legumbres; calorífico,
igual al de la leche de vaca; vitamínico, elevado en vitamina A.
Los valores nutritivos, energético, calorífico, medicinal e industrial del
aceite de olivas han sido profusamente divulgados por eminentes investigadores
y tratadistas desde la más remota antigüedad hasta nuestros días, en que se le
han encontrado nuevas virtudes de trascendencia vital.
El olivo prospera y fructifica abundantemente en tierras empobrecidas por
la erosión, en las cansadas a fuerza de cultivos mal conducidos, en las áridas,
pedregosas y pendientes y en las desérticas como las de la Guajira, región que
tiene su mejor indicador propiciatorio en el aceituna u olivo silvestre, que
nace espontáneamente y rinde sus buenas cosechas. Indicador que igualmente
existe en muchas otras regiones del país.
El olivo resiste temperaturas extremas como no las soporta ningún otro
árbol. Asociado a otros frutales como el café, cacao, cítricos, peros,
manzanos, duraznos, ciruelos, etc., los defiende de las heladas y de las altas
temperaturas que tantos estragos ocasionan.
El olivo dura miles de años siempre en abundante y ascendente por parte del
agricultor.
El olivo dura miles de años siempre abundante y ascendente producción
asegurando al cultivador un patrimonio
que, por su misma larga vida, pasa de generación en generación.
Quien planta un olivo deja una riqueza para sus descendientes.
El aceite de olivas procura uno de los mejores alimentos humanos.

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